martes 17 de enero de 2012

El idiota 2

  
  El idiota habla de sí mismo en 3ª persona, rindiendo culto a su narcisismo patológico, niega las evidencias e intenta engañar a los demás de forma insistente. En realidad sólo se engaña a sí mismo y se hunde en su propia putrefacción.

  Succiona las ideas de los demás – todas, hasta las mediocres - y se apropia de ellas sin citar la verdadera fuente. El normópata hace del robo intelectual un acto cotidiano.

  Sus actos perversos no generan en él ningún sentimiento de culpa o responsabilidad. Está acostumbrado a manipular, tergiversar, racionalizar y negar la verdad las 24 horas del día. Justifica plenamente su perversidad. Sus víctimas son culpables, han de serlo por fuerza. Por eso es un biopsicópata. Y lo transmite a sus herederos.

  Habla de Reich y al actuar lo mata.
  Habla de Perls y al actuar lo mata.
  Habla de Aurobindo y al actuar lo mata.
  Habla de Ramana Maharshi y al actuar lo mata.
  Habla de Cristo mientras lo mata.

  El idiota – o “pequeño hombrecito” según Reich – intenta acceder al nivel de consciencia de los maestros de los cuales se aprovecha, pero no lo consigue debido a su pequeñez congénita, así que intenta matarlos a base de envidia y celos.

  Nunca dice “precio”, sino “inversión” o “aportación”. Misma estafa, mismo perro con distinto collar. La misma estructura de carácter mercantil adaptativo-neurótica. Pero practican mucha meditación, y yoga, y no sé cuántas cosas más. Y lo venden, por supuesto.

  La meditación y el yoga sólo les sirve para fortalecer su ego espiritual y así compensar su pequeñez, es decir, para profundizar en su ignorancia, en su inmensa tontería. Como no quieren verse de frente a sí  mismos y reconocer la verdad acerca de qué es la vida y qué es el ser humano, mantienen una actitud negativa hacia el sexo, con lo que se neurotizan a sí mismos y a los demás, si éstos no están atentos.

  Quieren escapar de Satanás y no hacen más que ser sus marionetas serviles. Lo demuestran con cada palabra que dicen, con cada acción que emprenden. Este es el Gran Idiota.

  Somos hijos de Dios y se nos obliga a vivir en esclavitud y a defenderla. Un escándalo tan brutal parece imposible.
  Increíble es la sumisión de las masas. Se las desvía de la verdad con la misma facilidad que a una paloma de laboratorio.

...........

  Luego el Gran Idiota habla de "crisis" y de cuando pase "la crisis". ¿Cómo va a pasar "la crisis" si el pequeño hombrecito, ruín, miserable, ladrón, mentiroso, deshonesto, mezquino y egoísta al máximo, persiste en ser lo que es? ¿Cómo va a pasar "la crisis" si es incapaz de ir más allá del capitalismo que celebra en Navidad?
  Hace falta ser, además de idiota, imbécil.

...........